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Hay dos etapas en la pintura de Gabriel Nista. En la primera, figurativa, donde todas las composiciones muy bien equilibradas, bien compuestas y estructuradas, poseen gran frescura y pureza de trazo y una gran calidad en el color y la luz.
De esta manera Nista pone de manifiesto que posee una gran habilidad técnica, llena de vitalidad y espíritu creador.
Hay una serie de retratos que merecen nuestra atención ya que en ellos se encuentra gran potencia plástica, donde dentro de una realización realista, hay un hondo contenido espiritual.
En la segunda etapa, la precisión con que están definidos los objetos, esta acompañado por una segura expresión de los volúmenes.
Hay un simbolismo en todo el contexto en esta pintura y un profundo sentido psicológico, pero la transparencia en toda la obra permite al espectador captar el mensaje que ella transmite.
En ella se anula un poco el sentido de la materia y se convierte en una representación visionaria, casi surrealista.
Así transmite un rico mundo interno, espiritual, este excelente artista que hoy nos brinda esta hermosa muestra plástica.
Delia Romano, 1994. Presentación de su muestra en Banco BICA
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